de tirarse a la piscina

De tirarse a la piscina

Ayer fue la noche de San Juan, o Sankt Hans en mi país adoptivo. Dicen que esa noche se queman las cosas malas o no tan buenas para que vengan mejores en lo que queda de año.

No quemé nada físico, pero no quería dejar pasar la oportunidad para hacer como una reflexión-de-mitad-de-año, dejar atrás algunas cosillas y comenzar otras nuevas.

Hoy abro la puerta de esta nueva casa y también hoy un nuevo proyecto, del que estoy muy orgullosa de poder participar, está enseñando la patita por las redes sociales.

Quizá no parezca un gran cambio, pero para mí sí lo es. Desde hace semanas mi cabecilla creativa ha vuelto a bullir como hace dos años, algo que echaba enormemente de menos. Creo que ya sólo por eso, merece la pena tirarse a la piscina y chapotear un rato, aunque estemos a 13 grados…

PD: Como podéis ver, aún faltan muebles por colocar en esta nueva casa y algunos cuadros que colgar, pero espero que, aún así, os descalcéis, os pongáis las pantuflas y a leer!!

4 comentarios en “De tirarse a la piscina

  1. Laura Plasen dijo:

    Ya me he quitado las zapatillas, me he sentado en el sofá y si me dejas hasta subo los pies encima!! Me quedo y te ayudó a colocar muebles si es necesario!!

  2. isabel dijo:

    Va a ser un placer seguirte y leer tus reflexiones en este blog…
    Me encanta cómo cuentas tus vivencias y recuerdos.
    Suerte en tu nueva etapa o, como dirían los actores de una obra, ¡mucha mierda!
    Un besazo de una amiga de Carmencita.
    Maribel Hojas

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